
Azotes Eróticos Para Principiantes: Cómo Azotar A Tu Pareja
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Cuando piensas en sexo kinky o BDSM, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente? Gracias a los medios mainstream, lo más probable es que sea el azote erótico. Pero ¿qué es el azote erótico y cómo azotas a tu pareja?
Bueno, para nosotros el azote erótico es algo esencial y, según tus preferencias, puede ser tanto un premio como un castigo (¡o un poco de ambos!).
Entendemos que adentrarse en el mundo del impacto puede resultar intimidante, pero en realidad no tiene por qué serlo.
¿Nuevo en el kink? El azote es el punto de partida perfecto, y nuestra guía de BDSM para principiantes lo cubre todo, desde el consentimiento hasta los cuidados posteriores.
De hecho, probar con el azote puede ser el primer puente ideal hacia el mundo del kink (si eso es lo que buscas).

La clave al introducir el azote en tu vida sexual es, como siempre, la comunicación y empezar despacio.
¡Así que ya has hablado con tu pareja y los dos estáis listos para intentarlo! ¿Pero por dónde empezar?
Aquí tienes algunas cosas clave que deberías saber antes de empezar a azotar…
¿Cómo azotar a tu pareja?
Establece palabras de seguridad
Al practicar cualquier cosa intensa en la cama, las palabras de seguridad son absolutamente clave. Puede que ya las tengáis, pero si no, elige una palabra memorable y única que tu pareja pueda decir si quiere parar.
¿Dónde azotar a tu pareja?
Hay varias zonas del trasero ideales para azotar, pero las mejores suelen ser la parte inferior de las nalgas y la zona más carnosa.
Evita las zonas cercanas a la zona lumbar, ya que azotar demasiado cerca del coxis o los riñones no es buena idea.

…¡y varía!
Prueba a azotar a tu pareja en varias zonas y alterna entre ellas. No solo prolonga el placer, sino que ayuda a evitar moretones y dolor después.
Empieza suave y aumenta la intensidad
Si tu pareja nunca ha sido azotada, es probable que no sepa qué intensidad prefiere. ¡No la obligues a sumergirse de golpe! Ten paciencia, empieza con suavidad y ve subiendo la intensidad; pronto descubriréis vuestras preferencias y las técnicas que mejor funcionan.

Fuente de la imagen: Imgur
Cambia de método
Usa los dedos para un impacto más punzante o la palma para un sonido más fuerte. Al principio, mantén las manos en posición “ahuecada”, ya que suele ser menos intenso y reduce el riesgo de moretones.
Frota la zona después de cada impacto
Otra forma eficaz de reducir moretones y calmar el dolor es frotar suavemente la zona tras cada golpe.

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Presta atención a los cambios corporales
Observa cómo cambia la piel tras cada azote y controla la respiración y las señales corporales para detectar si se acerca al límite.
Sigue comprobando con tu pareja durante toda la sesión, sobre todo si es algo totalmente nuevo para ella (o para ti).
Experimenta con diferentes instrumentos
En cuanto al azote, el mundo es vuestro.
Claro que azotar con la mano puede ser muy erótico (y quizá sea lo que prefieras), pero las posibilidades son infinitas. Una vez dominados los básicos, ¿por qué no probar con un flogger o una paleta?
De hecho, cuando ya estéis metidos de lleno en el mundo del azote, hasta los objetos más cotidianos cobrarán un nuevo potencial (nunca volverás a ver una cuchara de madera igual… y no nos disculpamos).
Si quieres sorprender el trasero de tu pareja o el tuyo, echa un vistazo a la sección de azotadores en The Sex Shed.
Incluye dirty talk
El dirty talk y el azote van de la mano (perdón por el juego de palabras) y te recomendamos incorporarlo a la sesión.
Algo tan simple como pedirle a tu pareja que cuente cada impacto o que te suplique más puede ser muy caliente (¡como siempre, el consentimiento y la comunicación son clave!).
No olvides los cuidados posteriores
Esto es especialmente importante si ha sido una sesión intensa o dura. Frota la zona con loción y ofrécele analgésicos si los necesita.
Lectura relacionada: Cuidados posteriores en BDSM: 10 formas de cuidar a tu sumiso

¡Feliz azote! Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotros (¡y seguro que sí)!




